La trampa del ‘doomscrolling’: Por qué el consumo de malas noticias está agotando la salud mental

La trampa del ‘doomscrolling’: Por qué el consumo de malas noticias está agotando la salud mental

La trampa del 'doomscrolling': Por qué el consumo de malas noticias está agotando nuestra salud mental. Foto: Mayo Clinic.
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Redacción Código Salud.

Bogotá.

Pasar horas deslizando noticias negativas en redes sociales se convirtió en un hábito silencioso para millones de personas. Lo que comienza como una búsqueda de información puede terminar en ansiedad, agotamiento mental y una sensación constante de angustia. Este fenómeno, conocido como doomscrolling, preocupa cada vez más a especialistas en salud mental.

Según Craig Sawchuk, Ph.D., psicólogo de Mayo Clinic en Rochester, el doomscrolling responde a una reacción natural del cerebro frente a la amenaza y la incertidumbre. El problema aparece cuando esa necesidad de “estar informado” se transforma en un ciclo constante de consumo de contenido negativo que termina afectando el bienestar emocional.

“Cuando pensamos en la palabra doom (fatalidad), esta genera una fuerte reacción emocional. Nuestro cerebro está programado para detectar amenazas y novedades, pero en el entorno digital esto puede volverse en nuestra contra”, explica el Dr. Sawchuk.

El fenómeno se popularizó durante la pandemia de COVID-19, cuando millones de personas permanecían conectadas buscando información sobre la crisis sanitaria. Sin embargo, años después, el hábito sigue presente y hoy se alimenta de noticias sobre inseguridad, violencia, crisis económicas, conflictos internacionales y contenido alarmista en redes sociales.

El impacto invisible del doomscrolling en la salud mental

Aunque muchas personas creen que solo están ‘informándose’, el doomscrolling puede generar consecuencias importantes en la salud física y emocional.

El especialista de Mayo Clinic advierte que, tras largos periodos consumiendo contenido negativo, es común experimentar ansiedad, irritabilidad, tristeza, sensación de impotencia e incluso agotamiento emocional.

Además, este hábito puede afectar otras áreas de la vida:

  • Alteración del sueño por pasar más tiempo del previsto en redes sociales.
  • Mayor irritabilidad y menor tolerancia durante el día.
  • Deterioro de las relaciones sociales y familiares.
  • Menor actividad física y aumento del sedentarismo.
  • Incremento de pensamientos negativos y estrés constante.

“La alteración del sueño hace que las personas sean menos tolerantes y más impacientes al día siguiente”, afirma el Dr. Sawchuk.

Cómo evitar caer en la espiral de noticias negativas

El experto recomienda aprender a identificar cómo afecta emocionalmente el tiempo que pasamos consumiendo contenido en internet y establecer límites saludables.

Entre las recomendaciones principales están:

  • Revisar constantemente cómo cambia el estado de ánimo mientras se usan redes sociales.
  • Definir límites de tiempo para el consumo de noticias y contenido digital.
  • Preguntarse si la información realmente aporta algo útil o solo aumenta la angustia.
  • Sustituir parte del tiempo en pantalla por ejercicio, descanso o actividades sociales.
  • Priorizar el sueño y reducir el uso del celular antes de dormir.

“Si después de varios minutos en internet se siente peor, esa es una señal importante a la que debe prestarle atención”, concluye el Dr. Sawchuk.

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