Redacción Código Salud.
Bogotá.
En Colombia, hablar de enfermedades del corazón sigue siendo hablar de la principal causa de muerte. Las cifras no dan tregua: según el DANE, las enfermedades isquémicas representan cerca de 17,2 % de los fallecimientos, mientras que organizaciones como la Liga Colombiana Contra el Infarto advierten que, en promedio, mueren ocho personas cada hora por causas cardiovasculares. El reto no es menor: prevenir, tratar y, sobre todo, lograr que los pacientes mantengan sus procesos de rehabilitación.
En ese contexto, la ciencia empieza a abrir caminos distintos. Más allá de los tratamientos tradicionales, hoy la tecnología se convierte en una aliada clave para hacer que la recuperación sea más efectiva, cercana y, sobre todo, sostenible en el tiempo.
Ahí es donde entra una propuesta que viene tomando fuerza desde la academia: el uso de realidad virtual como herramienta terapéutica para la rehabilitación cardíaca, una alternativa que no solo busca resultados clínicos, sino también cambiar la experiencia del paciente.
Cuando la tecnología motiva: rehabilitación que sí se cumple
Desde la Corporación Universitaria Iberoamericana (IBERO), la investigadora Nohora Bohórquez Martínez lidera un proyecto que plantea algo simple pero poderoso: transformar la rehabilitación en una experiencia que el paciente quiera repetir.
A través de entornos inmersivos, los pacientes realizan sus ejercicios en escenarios virtuales que rompen con la rutina clínica tradicional. El resultado no es solo innovación tecnológica, es adherencia real.
“Con el uso de la realidad virtual, no solo logramos mejoras clínicas en la capacidad respiratoria y funcional de los pacientes, sino que transformamos el ejercicio en una experiencia amigable”, explica Bohórquez. “Esto ha permitido que personas que nunca habían accedido a estos programas se mantengan motivadas y constantes”.
Los resultados hablan por sí solos. Durante 2025, el proyecto logró algo poco común en este tipo de tratamientos: niveles altos de adherencia, incluso en poblaciones con grandes barreras de acceso, como adultos mayores en situación de calle, quienes completaron entre 20 y 24 sesiones de fisioterapia.
Innovación con enfoque social: llevar la salud a quienes más lo necesitan
Uno de los puntos más valiosos de esta iniciativa no es solo la tecnología, sino a quién está llegando. En un sistema donde el acceso sigue siendo una deuda, este tipo de proyectos pone sobre la mesa una conversación urgente: la equidad en salud.
La siguiente fase, prevista para 2026, amplía el alcance hacia pacientes con cardiopatías diagnosticadas en fase II de rehabilitación cardíaca, integrando la realidad virtual en entornos hospitalarios y equipos multidisciplinarios.
Esto cobra aún más relevancia si se tiene en cuenta que más de 6 millones de colombianos viven con hipertensión arterial, una de las principales puertas de entrada al riesgo cardiovascular.
La apuesta es clara: si el problema es la falta de adherencia, la solución no puede ser solo médica, tiene que ser también experiencial.
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El mayor volumen de atenciones fue el de la región centro (200.142 pacientes), seguido por Antioquia y Santanderes (162.268), Norte (111.312) y Occidente (89.122).

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