¿Por qué el clima frío puede aumentar el apetito?

¿Por qué el clima frío puede aumentar el apetito?

¿Por qué el clima frío puede aumentar el apetito? Foto: Herbalife.
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Redacción Código Salud.

Bogotá.

Con la llegada de las temperaturas más bajas, muchas personas perciben cambios en su apetito y sienten mayor deseo de consumir comidas calientes, porciones más abundantes o alimentos con mayor contenido calórico. Aunque esta sensación puede tener diferentes causas, factores biológicos, hormonales y conductuales pueden influir en el aumento del hambre durante los meses fríos.

Según la médica endocrinóloga Cecilia Solís-Rosas García, miembro del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife, el organismo puede incrementar ligeramente su gasto energético cuando necesita mantener estable su temperatura corporal.

«En ambientes fríos, el cuerpo necesita gastar energía para mantener su temperatura. Aunque este aumento en el gasto energético no suele ser muy significativo en la mayoría de las personas, puede contribuir a una mayor sensación de hambre y a la búsqueda de alimentos con más calorías, como pastas, dulces, chocolates y preparaciones con mayor contenido de grasa», explica.

El frío no es el único responsable

Una revisión científica publicada en Frontiers in Nutrition encontró que, en diferentes países, la ingesta energética tiende a ser mayor durante el invierno y menor durante el verano. Los investigadores señalan que, además de las temperaturas bajas, factores como una menor exposición a la luz solar, cambios hormonales, variaciones en el estado de ánimo y modificaciones en los hábitos sociales pueden influir en la alimentación.

También hay un componente conductual. Durante los días fríos es habitual permanecer más tiempo en espacios cerrados y buscar alimentos que generen sensación de confort.

«Además de los cambios fisiológicos, solemos pasar más tiempo en espacios cerrados y buscar comidas que proporcionen confort y bienestar. Esto puede favorecer el consumo de alimentos ricos en carbohidratos y grasas», afirmel médico.

Una revisión científica publicada en Frontiers in Nutrition encontró que, en diferentes países, la ingesta energética tiende a ser mayor durante el invierno. Foto: Archivo Código Salud.

Comer mejor sin ignorar las señales de hambre

El objetivo no debería ser ignorar el hambre, sino aprender a reconocerla y elegir alimentos que aporten saciedad y nutrientes.

La nutricionista Clara Lucía Valderrama, también integrante del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife, destaca la importancia de la alimentación consciente, que permite identificar las señales reales de hambre y saciedad.

Entre las alternativas para los meses fríos están priorizar comidas equilibradas con proteínas y fibra, incorporar sopas y caldos de verduras acompañados de proteínas magras, y preferir preparaciones al horno o a la plancha en lugar de frituras.

También pueden incorporarse bebidas calientes sin exceso de azúcar y especias como la canela para aportar sabor. Mantenerse físicamente activo y conservar horarios regulares de alimentación también puede ayudar a mantener hábitos saludables durante esta temporada.

La llegada del frío no significa que haya que renunciar a las comidas reconfortantes. La clave está en encontrar un equilibrio entre disfrutar de la temporada, escuchar las necesidades del organismo y mantener una alimentación variada y nutritiva.

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