Su estilo de vida sí impacta la vida íntima: lo que está haciendo podría estar afectándolo sin saberlo

Su estilo de vida sí impacta la vida íntima: lo que está haciendo podría estar afectándolo sin saberlo

El estilo de vida juega un papel determinante en el deseo. Foto: Novafem.
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Redacción Código Salud.

Bogotá.

Dormir mal, vivir con estrés, comer rápido o moverse poco no solo pasa factura en la energía diaria. También tiene un impacto directo —y muchas veces silencioso— en el deseo, la respuesta sexual y el bienestar íntimo tanto en hombres como en mujeres.

Hoy, la salud sexual ya no se entiende como un tema aislado, sino como el reflejo de lo que ocurre en el cuerpo en general. Y en ese panorama, los hábitos cotidianos están jugando un papel mucho más determinante de lo que la mayoría imagina.

En hombres, factores como el consumo frecuente de alcohol, el tabaquismo y el estrés sostenido pueden alterar la función eréctil al afectar la salud vascular y reducir los niveles de testosterona. De hecho, datos clínicos señalan que más del 50 % de los hombres entre los 40 y 70 años experimenta algún grado de disfunción eréctil, muchas veces asociado a su estilo de vida.

En mujeres, la relación es igual de clara. La respuesta sexual femenina depende de un equilibrio entre lo físico, lo emocional y lo relacional. Un metaanálisis reciente evidenció que la disfunción sexual puede afectar al 47 % de las mujeres con actividad física regular, pero aumenta hasta el 64,6 % en quienes llevan una vida sedentaria.

“La salud sexual es un reflejo del estado general del organismo y no puede entenderse de forma aislada. En consulta vemos cómo hábitos como la mala alimentación, el estrés sostenido o la falta de actividad física terminan influyendo directamente en el deseo, la respuesta sexual e incluso la fertilidad”,  José Pablo Saffon, Máster en medicina de la reproducción humana, Sexología clínica y CEO del Grupo Novafem.

El estilo de vida juega un papel determinante en el deseo. Foto: Novafem.
La salud sexual ya no se entiende como un tema aislado, sino como el reflejo de lo que ocurre en el cuerpo en general. Foto: Novafem.

Lo que comes, cómo vives y cómo te sientes… sí importa

La alimentación, por ejemplo, tiene un impacto más profundo del que parece. Dietas altas en azúcares, grasas trans y ultraprocesados favorecen procesos inflamatorios y afectan la salud cardiovascular, un factor clave en la función sexual tanto en hombres como en mujeres.

El ejercicio, por su parte, no solo mejora la condición física. También influye en la liberación de endorfinas, en la regulación del estrés y en la percepción corporal, tres elementos directamente relacionados con el deseo y la satisfacción.

Y hay otro punto clave: el descanso. Dormir mal altera hormonas, disminuye la energía y puede afectar tanto el deseo como el rendimiento sexual.

Fertilidad: otra pieza del mismo rompecabezas

El impacto del estilo de vida también se extiende al ámbito reproductivo. Según datos de la OMS, 1 de cada 6 personas en el mundo enfrenta dificultades para concebir en algún momento de su vida.

Factores como el estrés crónico, el sedentarismo, el consumo de alcohol o una mala alimentación pueden afectar la calidad espermática, la ovulación y, en general, las probabilidades de lograr un embarazo.

Señales que no deberías ignorar

Más allá de momentos puntuales, hay señales que requieren atención:

  • Disminución persistente del deseo sexual.
  • Dificultad para lograr o mantener la erección.
  • Dolor o incomodidad durante las relaciones.
  • Cambios en la respuesta o el placer.
  • Dificultades para concebir.

Estos síntomas pueden tener un origen físico, hormonal, emocional o una combinación de varios factores, por lo que una evaluación integral es clave.

Pequeños cambios que sí hacen diferencia

Adoptar hábitos sostenibles puede transformar de forma significativa el bienestar íntimo:

  • Mantener una alimentación equilibrada.
  • Hacer actividad física regularmente.
  • Reducir alcohol y evitar el tabaquismo.
  • Priorizar el descanso.
  • Gestionar el estrés.
  • Fortalecer la comunicación en pareja.

Desde este enfoque, centros especializados como Babynova, Femclinic y Vivalio trabajan con modelos integrales que permiten identificar el origen de las alteraciones y ofrecer soluciones personalizadas.

Al final, entender la salud sexual desde una mirada completa no solo mejora la vida íntima. También abre la puerta a una mejor calidad de vida, donde cuerpo, mente y hábitos trabajan en la misma dirección.

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