Redacción Código Salud.
Bogotá.
La sepsis no siempre da señales claras al inicio, pero cuando aparece, avanza rápido. Se trata de una respuesta extrema del organismo ante una infección que puede desencadenar falla orgánica y causar la muerte en cuestión de horas. Según la Organización Mundial de la Salud, esta condición provoca cerca de 11 millones de muertes al año en el mundo.
En Colombia, el impacto también es significativo: está asociada al 10,5 % de las muertes maternas y al 16 % de los fallecimientos en recién nacidos. El problema es que muchas veces no se detecta a tiempo. Y aquí hay un dato clave: por cada hora de retraso en iniciar el tratamiento, el riesgo de morir puede aumentar hasta en 20 %.
Una enfermedad que puede empezar con síntomas comunes
La sepsis puede originarse a partir de infecciones frecuentes como una infección urinaria, una neumonía o incluso complicaciones después de un procedimiento médico. En mujeres gestantes, puede aparecer por infecciones no tratadas durante el embarazo o el posparto. En los recién nacidos, el riesgo es mayor por la inmadurez de su sistema inmune.
El reto es que sus síntomas suelen confundirse con otras condiciones. Fiebre, dificultad para respirar, aumento del ritmo cardíaco, presión baja o cambios en el estado de conciencia pueden parecer señales aisladas, pero juntos pueden indicar algo mucho más grave.
Por eso, reconocer estas señales y consultar a tiempo puede salvar vidas.
El tiempo es el factor que cambia todo
En la atención de la sepsis, cada minuto cuenta. Tradicionalmente, obtener un diagnóstico preciso podía tardar horas críticas. Hoy, la tecnología empieza a cambiar ese panorama.
Durante el Latam HealthTech Forum, Compensar presentó Tech Sepsis, un modelo desarrollado junto al Hospital Universitario Clínica San Rafael que busca reducir uno de los mayores cuellos de botella: el diagnóstico microbiológico.
“En urgencias, más de 100 minutos para obtener un resultado puede marcar la diferencia. Reducir este tiempo permite tomar decisiones más oportunas y seguras. Hoy estamos logrando diagnósticos entre 40 y 50 minutos”, Camilo Casadiego, coordinador de urgencias del hospital.
El modelo funciona con un sistema centralizado, procesos estandarizados y tecnología que permite identificar microorganismos en menor tiempo, facilitando que médicos y personal asistencial actúen más rápido.
Tecnología que se traduce en vidas salvadas
El impacto ya se está viendo. Según Mercy Díaz, líder del proyecto en Compensar, los tiempos de reporte final se redujeron de 44 a 27 horas, y los resultados preliminares ahora llegan mucho más rápido.
“Cada minuto optimizado se traduce en una oportunidad real de salvar vidas”, señala.
Además, el modelo ha permitido mejorar la eficiencia hospitalaria, con más de 1.900 giros de cama en el último año y una expansión que pasó de un piloto a once hospitales en Bogotá.
Pero más allá de la operación, el mensaje es claro: iniciar el antibiótico adecuado en las primeras seis horas puede reducir significativamente el riesgo de muerte.
¿Qué puede hacer usted?
Aunque la tecnología avanza, hay algo que sigue siendo fundamental: la reacción a tiempo. Si hay una infección y aparecen síntomas como fiebre persistente, dificultad para respirar, confusión o debilidad extrema, no hay que esperar. Consultar de inmediato puede marcar la diferencia.
La sepsis no siempre se ve grave al inicio, pero puede convertirse rápidamente en una emergencia. Entenderla, reconocerla y actuar a tiempo sigue siendo la herramienta más poderosa para salvar vidas.
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