Menos hospitales, más autocuidado: el cambio que Latam necesita

Menos hospitales, más autocuidado: el cambio que Latam necesita

El autocuidado como complemento ideal de los sistemas de salud en América Latina. Foto: Kenvue.
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Redacción Código Salud

Bogotá.

El autocuidado dejó de ser una práctica asociada únicamente al bienestar personal para convertirse en una herramienta que también puede contribuir a mejorar la sostenibilidad de los sistemas de salud. En un contexto donde millones de personas enfrentan barreras para acceder a servicios médicos, adoptar hábitos saludables y tomar decisiones informadas ayuda a prevenir enfermedades, promover el bienestar y reducir la demanda de atención por condiciones menores.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cerca de 3.600 millones de personas en el mundo no tienen acceso a servicios esenciales de salud, razón por la cual promueve el autocuidado como una estrategia eficaz para fortalecer la prevención y optimizar los recursos sanitarios. En la misma línea, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) lo considera una de las alternativas más prometedoras para enfrentar los desafíos de cobertura y acceso en América Latina.

«El autocuidado no reemplaza las consultas médicas; al contrario, las hace más eficientes. Una persona que conoce su cuerpo, adopta hábitos preventivos y cuenta con información confiable puede tomar mejores decisiones sobre su salud y acudir al sistema cuando realmente lo necesita», Gustavo Ledesma, Director de Asuntos Corporativos LATAM North-to-South de Kenvue.

El autocuidado dejó de ser una práctica asociada únicamente al bienestar personal para convertirse en una herramienta que también puede contribuir a mejorar la sostenibilidad de los sistemas de salud. Foto: Kenveu.

Pequeños hábitos con un gran impacto

El autocuidado comienza con acciones sencillas que, mantenidas en el tiempo, generan beneficios para la salud:

  • Cuidado oral. El cepillado adecuado, el uso de hilo dental y enjuague bucal ayudan a prevenir enfermedades bucales que también pueden afectar la salud general.
  • Protección de la piel. Aplicar protector solar e hidratar la piel diariamente contribuye a prevenir lesiones, envejecimiento prematuro y otras afecciones dermatológicas.
  • Cuidado desde la infancia. Establecer rutinas de higiene y bienestar en los primeros años favorece hábitos saludables que pueden mantenerse durante toda la vida.

Beneficios para las personas y el sistema de salud

Además de mejorar la calidad de vida, el autocuidado puede contribuir a descongestionar los servicios médicos. De acuerdo con la Asociación Latinoamericana de Autocuidado Responsable (ILAR), estas prácticas podrían generar ahorros de hasta US$ 7.200 millones para los sistemas de salud de la región al disminuir consultas por problemas menores y optimizar el uso de los recursos disponibles.

En Colombia, aunque la cobertura en salud alcanza cerca del 99 %, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), menos de la mitad de la población considera que el acceso a la atención médica es adecuado, lo que refuerza la importancia de fortalecer la prevención.

Para Kenvue, el siguiente paso consiste en mejorar el acceso a información basada en evidencia. «El potencial del autocuidado crece cuando las personas cuentan con orientación confiable para tomar decisiones seguras en aspectos tan cotidianos como el cuidado oral, la protección de la piel o la prevención de enfermedades», concluye Ledesma.

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