Redacción Código Salud.
Bogotá.
La nutrición suele estar rodeada de recomendaciones, dietas y consejos que circulan rápidamente, pero no siempre tienen respaldo científico. El problema es que algunas de estas creencias pueden llevar a las personas a retrasar una consulta profesional o a tomar decisiones que afectan el manejo de una enfermedad.
La Alianza Alimentación con Propósito, integrada por ocho organizaciones del sector salud, busca poner el tema sobre la mesa, especialmente frente a las enfermedades crónicas no transmisibles, como las cardiovasculares, el cáncer, la diabetes y la enfermedad renal crónica.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), estas enfermedades fueron responsables de 43 millones de muertes en el mundo, equivalentes al 75 % de las defunciones registradas.
La valoración nutricional puede formar parte del manejo integral de estas condiciones. Una evaluación temprana, acompañada de un plan individualizado y seguimiento profesional, puede ayudar a preservar el estado nutricional, acompañar los tratamientos y contribuir a la calidad de vida.
¿Cuáles son los mitos más frecuentes?
1. Al nutricionista solo se va para bajar de peso
Falso. Su trabajo también puede ser fundamental para prevenir y manejar enfermedades crónicas y detectar riesgos nutricionales asociados con ellas.
2. La nutrición no cambia la evolución de una enfermedad
El estado nutricional puede influir en la evolución clínica y en la respuesta de una persona a determinados tratamientos. Por eso, su evaluación debe formar parte del cuidado integral cuando esté indicada.
3. Todos los pacientes con la misma enfermedad necesitan la misma alimentación
No necesariamente. Las necesidades nutricionales pueden variar según el diagnóstico, el tratamiento, la edad y las condiciones particulares de cada paciente.
4. Si no tengo apetito, puedo dejar de comer
La pérdida de apetito puede aparecer durante algunas enfermedades y aumentar el riesgo de malnutrición. El profesional puede evaluar diferentes estrategias para mantener un adecuado aporte nutricional.
5. Perder peso cuando estoy enfermo es normal
La pérdida involuntaria de peso puede ser una señal de malnutrición relacionada con la enfermedad y requiere valoración profesional. En algunos casos, cuando la alimentación no cubre las necesidades nutricionales, pueden considerarse Alimentos con Propósitos Médicos Especiales (APME) como parte del manejo integral.
Hay que entender a cada paciente
Más que seguir recomendaciones generales encontradas en internet, el llamado es a entender que cada paciente tiene necesidades diferentes. La valoración de un profesional permite establecer qué necesita cada persona de acuerdo con su condición de salud y tratamiento.
«Persisten creencias que llevan a muchas personas a consultar al nutricionista solo cuando aparecen complicaciones o a subestimar el impacto de la nutrición en su enfermedad. La atención nutricional debe incorporarse desde las primeras etapas del manejo de las enfermedades crónicas», Alianza Alimentación con Propósito.
La nutrición, en definitiva, no debería aparecer únicamente cuando existe un objetivo relacionado con el peso. En muchas enfermedades crónicas, también hace parte del cuidado, la prevención de complicaciones y la calidad de vida.
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