¿Implante de pene? Lo que sí es, lo que no es y cuándo realmente se necesita

¿Implante de pene? Lo que sí es, lo que no es y cuándo realmente se necesita

¿Implante de pene? Lo que sí es, lo que no es y cuándo realmente se necesita. Boston Medical.
Imagen de Redacción Código Salud.

Redacción Código Salud.

Bogotá.

Hablar de prótesis de pene suele venir cargado de ideas equivocadas. En internet abundan promesas exageradas y temores innecesarios. En la práctica clínica, sin embargo, se trata de un procedimiento serio, bien estudiado y reservado para situaciones muy concretas.

“El problema es que muchos pacientes llegan con información distorsionada. Parte de nuestro trabajo es aclarar qué es realmente este tratamiento y cuándo tiene sentido”, Doctor Héctor Corredor, cirujano urólogo de Boston Medical.

Cinco puntos claves para entenderlo sin mitos:

1. ¿Qué es exactamente una prótesis peneana?

Es un dispositivo médico que se implanta mediante cirugía para permitir una erección funcional en hombres con disfunción eréctil severa. No ‘crea’ deseo ni cambia la respuesta sexual, pero sí permite lograr la rigidez necesaria para la relación sexual.

Las más utilizadas hoy son las prótesis inflables, que imitan de forma bastante cercana el comportamiento natural del cuerpo.

2. ¿Cuándo se recomienda?

No es la primera opción. Este tratamiento se considera cuando otras alternativas -como medicamentos o terapias menos invasivas- no han funcionado.

Es, en muchos casos, la última línea de tratamiento, pero también una de las más efectivas para recuperar la función sexual.

3. ¿Cambia el tamaño o la apariencia?

No. Este es uno de los mitos más frecuentes. La prótesis no aumenta el tamaño ni el grosor del pene.

Su objetivo es funcional, no estético. Y hay algo importante: no afecta la sensibilidad, ni el orgasmo, ni la eyaculación. Es decir, no cambia la experiencia sexual en esos aspectos, solo permite que ocurra.

Las más utilizadas hoy son las prótesis inflables. Foto: Canva.

4. ¿Qué riesgos existen?

Como en cualquier cirugía, hay riesgos. El principal es la infección. Para reducirlo, hoy se utilizan implantes con recubrimientos antibióticos desde fábrica, lo que ha disminuido significativamente las complicaciones y la necesidad de nuevas intervenciones.

5. ¿Dónde y con quién hacerlo?

No es un procedimiento para cualquier lugar. Debe ser realizado por un urólogo con experiencia en salud sexual masculina y en centros especializados que evalúen al paciente de manera integral.

“No se trata solo de operar. Se trata de tomar una decisión informada y haber agotado otras opciones antes”, enfatiza el Dr. Corredor.

Al final, la prótesis peneana no es una solución “rápida” ni estética. Es una herramienta médica que, bien indicada, puede mejorar de forma significativa la calidad de vida.

Y como en muchos temas de salud, la clave está en algo simple: informarse bien y consultar con un especialista.

También puede interesarle...