Menos tiempo, más salud: cómo hacer ejercicio sin excusas y reducir el sedentarismo

Menos tiempo, más salud: cómo hacer ejercicio sin excusas y reducir el sedentarismo

Menos tiempo, más salud: cómo hacer ejercicio sin excusas y reducir el sedentarismo. Fotos: Canva.

En Colombia, el 35 % de los adultos no realiza suficiente actividad física, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Y no siempre es por falta de motivación. En las principales ciudades, las largas jornadas laborales y los tiempos de desplazamiento hacen que el ejercicio termine quedando en segundo plano.

Hoy el reto no es solo querer moverse, sino encontrar cómo hacerlo en medio de la rutina diaria. En ese contexto, comienza a consolidarse un concepto que cambia la forma de entender el ejercicio: la actividad física sin fricciones de tiempo. La idea es dejar de ver el entrenamiento como una actividad rígida y empezar a integrarlo en momentos reales del día.

Obesidad y sobrepeso. Foto: Canva.
Hoy el reto no es solo querer moverse, sino encontrar cómo hacerlo en medio de la rutina diaria. Foto: Canva.

No se trata de ir al gimnasio durante horas, sino de moverse cuando sea posible, en espacios cercanos y de forma constante. Este enfoque permite una mayor adherencia, ayuda a reducir el sedentarismo y disminuye la presión mental de cumplir con rutinas difíciles de sostener.

“Hoy el reto no es solo promover el movimiento, sino facilitar que las personas puedan integrarlo de forma real a sus dinámicas diarias. Buscamos transformar el ejercicio en una práctica sostenible y cercana”,  Constanza Vanegas, gerente de Deportes en Compensar.

La evidencia científica respalda este cambio. Un estudio de la Universidad de Cambridge, publicado en el British Journal of Sports Medicine, señala que realizar solo 11 minutos diarios de actividad física puede reducir el riesgo de muerte prematura. Además, alcanzar 75 minutos semanales contribuye a disminuir la probabilidad de enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.

 

Es decir, no se necesita tanto tiempo como se cree para generar beneficios reales en la salud. Bajo esta lógica, modelos más flexibles comienzan a ganar espacio.

Compensar, por ejemplo, ha desarrollado un ecosistema que combina clases virtuales, múltiples modalidades presenciales y alianzas estratégicas para facilitar el acceso en Bogotá y Cundinamarca. Actualmente, cuenta con más de 17.000 usuarios activos y beneficia a otros 15.000 a través de aliados, lo que demuestra que cuando se eliminan las barreras de tiempo, la constancia aumenta.

En un entorno donde el tiempo se percibe como un recurso limitado, el desafío está en hacer del movimiento una parte natural de la vida cotidiana. No como una obligación, sino como una herramienta accesible para prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida.

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