Redacción Código Salud – Bogotá.
En Colombia, se estima que uno de cada 68 niños nace con algún grado de Trastorno del Espectro Autista (TEA), según cifras proyectadas por la Liga Colombiana de Autismo (LICA). Para estas familias, el estruendo de una turbina, las filas interminables o la luz fluorescente de una terminal no son solo detalles logísticos; son desafíos sensoriales que pueden convertir el sueño de viajar en una experiencia abrumadora.
Entendiendo que el cielo debe ser para todos, Latam Airlines Colombia, en alianza con el aeropuerto El Dorado y la LICA, marcó un hito en la aviación del país al realizar la primera práctica de embarque diseñada exclusivamente para personas neurodiversas.
Un ensayo para la libertad
No fue solo un proceso técnico. Durante 4 horas, 60 personas —entre niños, jóvenes con autismo y sus familias— vivieron la experiencia completa: Desde el check-in hasta sentir la vibración de la cabina del avión. Esta iniciativa, fruto de semanas de planificación, busca reducir la ansiedad y transformar lo desconocido en un entorno seguro y familiar.
«En LATAM hemos construido esta experiencia con sensibilidad y protocolos claros para entregar tranquilidad a las familias colombianas en cada etapa del viaje», María Fernanda Flores, subgerente de Planificación Estratégica de LATAM Airlines Group.
El poder de lo invisible: Programa Sunflower
A veces, las discapacidades más profundas son las que no se ven. Por ello, LATAM y el aeropuerto El Dorado se han unido al estándar global Sunflower (Girasol). Este distintivo permite que el personal identifique de manera voluntaria y discreta a pasajeros que requieren un tiempo de espera más pausado o un apoyo adicional, garantizando:
Reducción del estrés: Menos filas y procesos más amigables.
Mayor autonomía: Empoderamiento del pasajero en su entorno.
Empatía real: Un equipo de más de 15.000 colaboradores capacitados para entender y respetar los ritmos de la neurodiversidad.
Compromiso con el destino, pero sobre todo, con el pasajero
El programa ‘El Dorado A Tu Ritmo’ y la certificación internacional de Latam desde 2022 no son solo sellos en una pared; son promesas de una aviación más humana. Al familiarizar a los niños con el entorno aeroportuario antes del vuelo real, se están abriendo las puertas del mundo a miles de colombianos que antes temían despegar.
Hoy, el compromiso de Latam reafirma que la inclusión no es una meta, sino un viaje constante. Un viaje donde la verdadera llegada no es el destino, sino la sonrisa de un niño que, por fin, se siente seguro entre las nubes.
Fotos: Latam Airlines y Pexels.
