Redacción Código Salud.
Bogotá.
Durante la infancia, cerca de 80 % del aprendizaje depende de la información que se recibe a través de la vista. Por eso, los problemas visuales no detectados pueden afectar la concentración, el desempeño académico e incluso el desarrollo social de los niños.
Con el inicio del calendario escolar, Opticalia, compañía especializada en salud visual y comercialización de gafas, recordó la importancia de realizar controles visuales oportunos para detectar a tiempo alteraciones que puedan interferir con el aprendizaje.
Según los especialistas, muchas veces los problemas visuales pasan desapercibidos y se confunden con falta de atención o bajo rendimiento.
«Está comprobado que cerca de 30 % de los niños con bajo rendimiento escolar presentan problemas visuales no corregidos. En muchos casos parecen distraídos o hiperactivos, cuando en realidad no logran ver con claridad lo que ocurre en el tablero», Elkin Avellaneda, optómetra de Opticalia en Bogotá.
Señales que pueden alertar sobre problemas de visión
Algunas conductas en los niños pueden indicar que existe una dificultad visual. Entre las más comunes se encuentran:
Acercarse demasiado al cuaderno o a la pantalla
Entrecerrar los ojos para leer
Frotarse los ojos con frecuencia
Perder interés por la lectura o el estudio
Presentar dolores de cabeza o fatiga visual
Entre los problemas más frecuentes en la población infantil se encuentran la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo, condiciones que pueden corregirse si se detectan a tiempo.
Revisiones visuales desde los primeros años
Los especialistas recomiendan realizar controles visuales desde la infancia, especialmente entre el nacimiento y los siete años, etapa clave para el desarrollo ocular.
“En consulta es común encontrar adolescentes que nunca se han realizado un examen visual y creen que ver borroso es normal. Muchas veces el problema se detecta solo cuando el colegio exige un certificado visual”, señala Avellaneda.
Además de las revisiones médicas, los expertos aconsejan promover hábitos saludables para proteger la visión de los niños.
Entre las recomendaciones están:
Pasar más tiempo al aire libre
Limitar el uso prolongado de pantallas
Hacer pausas visuales frecuentes
Una práctica sencilla es la regla del 20/20: cada 20 minutos frente a una pantalla, descansar 20 segundos mirando a lo lejos.
“Detectar oportunamente los problemas visuales en los niños es clave para su desarrollo, su aprendizaje y su bienestar. Realizar controles periódicos y prestar atención a las señales de alerta permite evitar dificultades futuras”, Jackeline Cera, optómetra de Opticalia en Cartagena.
Los especialistas coinciden en que ver bien es fundamental para aprender, leer, escribir y participar en clase, por lo que cuidar la salud visual desde la infancia puede marcar una gran diferencia en el desempeño académico.
