Redacción Código Salud.
Bogotá.
Las vacaciones de mitad de año llevan a miles de colombianos hacia destinos de clima cálido, donde disfrutar de playas, selvas y ríos también implica estar expuestos a enfermedades transmitidas por mosquitos. Consultar las vacunas necesarias, conocer los riesgos del lugar de destino y adoptar medidas de protección puede marcar la diferencia entre un viaje tranquilo y una emergencia médica.
La preocupación no es menor. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el dengue atraviesa uno de los peores escenarios registrados en los últimos años, con millones de casos reportados a nivel mundial. En Colombia, el Ministerio de Salud también ha alertado sobre el incremento de esta enfermedad, especialmente en departamentos como Valle del Cauca, Santander, Tolima, Huila, Antioquia y Cundinamarca.
«Muchas enfermedades tropicales pueden prevenirse si el viajero se informa antes de salir. La consulta de medicina del viajero, la vacunación oportuna y la protección frente a las picaduras reducen significativamente el riesgo de enfermar», Alejandro Rivas, gerente de la Red Médica de emi Falck y Faculty del Centro de Entrenamiento CEMI para Colombia de la American Heart Association.
¿Cuáles son las enfermedades tropicales que representan mayor riesgo?
Entre las más frecuentes se encuentra el dengue, transmitido por el mosquito Aedes aegypti, que puede provocar fiebre alta, dolor muscular y, en casos graves, complicaciones potencialmente mortales.
También destacan el zika y el chikungunya, transmitidos por el mismo mosquito y con síntomas similares. En el caso del zika, existe un riesgo especial durante el embarazo por su relación con alteraciones congénitas.
La malaria o paludismo, presente principalmente en regiones selváticas y rurales como la Amazonía y el Pacífico colombiano, continúa siendo una de las enfermedades infecciosas más letales del mundo.
A ellas se suma la fiebre amarilla, una enfermedad viral que no tiene tratamiento específico, pero que puede prevenirse mediante una vacuna altamente efectiva que debe aplicarse, idealmente, al menos diez días antes del viaje.
¿Cómo reducir el riesgo durante las vacaciones?
Los expertos recomiendan programar una consulta de medicina del viajero antes del desplazamiento para verificar las vacunas exigidas según el destino y recibir orientación personalizada.
Durante el viaje es importante aplicar repelente de insectos de manera frecuente, usar ropa de manga larga y colores claros, dormir en lugares protegidos con mosquiteros o aire acondicionado y evitar la acumulación de agua donde puedan reproducirse los mosquitos.
También se recomienda consumir agua potable, mantener una adecuada hidratación y acudir rápidamente a un servicio de salud si, durante el viaje o al regresar, aparecen síntomas como fiebre, dolor muscular, escalofríos o erupciones en la piel.
«La mejor estrategia sigue siendo la prevención. Un viajero informado, vacunado y protegido tiene muchas menos probabilidades de enfermar. Si aparecen síntomas después del viaje, es fundamental informar al médico qué lugares visitó para orientar el diagnóstico», Alejandro Rivas.
También puede interesarle...

Congestión nasal en bebés: ¿cómo afecta a la lactancia?
Los bebés entre 4-6 meses no tienen la capacidad de respirar por nariz y boca, principalmente lo hacen de forma nasal. Cualquier obstrucción puede dificultar la lactancia.

Smartwatches y arritmias: detección temprana en la muñeca
Millones de personas usan relojes inteligentes a diario para contar sus pasos o medir su rendimiento, pero este dispositivo detectaría una arritmia silenciosa.

Higiene en espacios compartidos: guía de eficiencia diaria
Cada día, miles de personas utilizan baños y estaciones de higiene en oficinas, hospitales, restaurantes, hoteles, centros comerciales y plantas de producción.
