Redacción Código Salud
Bogotá.
La enfermedad renal crónica es una condición que puede avanzar durante años sin generar síntomas evidentes. Por esta razón, los especialistas insisten en que la prevención y el diagnóstico temprano son fundamentales para proteger la salud.
En el marco del Día Mundial del Riñón, la compañía de atención médica emi Falck se suma a las iniciativas de sensibilización que buscan alertar a la población sobre la importancia de cuidar la función renal y reconocer los factores de riesgo asociados a esta enfermedad.
A nivel mundial, se estima que cerca de 850 millones de personas viven con enfermedad renal crónica, una afección progresiva que deteriora la capacidad de los riñones para filtrar desechos y mantener el equilibrio del organismo.
Cuando no se detecta a tiempo, la enfermedad puede avanzar hasta una insuficiencia renal terminal, una condición que impacta gravemente la calidad de vida y aumenta el riesgo de mortalidad.
Un problema de salud creciente
En Colombia, la enfermedad renal crónica representa un desafío importante para el sistema de salud, especialmente por su relación con enfermedades crónicas muy frecuentes como:
Diabetes
Hipertensión arterial
Obesidad
Enfermedades cardiovasculares
Antecedentes familiares de enfermedad renal
Una de las principales dificultades es que la enfermedad puede permanecer asintomática durante largos periodos, por lo que muchas personas la descubren cuando ya se encuentra en etapas avanzadas.
Por esta razón, los especialistas recomiendan realizar pruebas periódicas de función renal, como la medición de creatinina en sangre y análisis de orina, especialmente en personas con factores de riesgo.
La importancia del diagnóstico temprano
Detectar la enfermedad renal en sus fases iniciales puede marcar una gran diferencia en su evolución.
“La enfermedad renal puede avanzar silenciosamente hasta etapas avanzadas antes de presentar síntomas. Por eso, la prevención y el diagnóstico temprano son fundamentales”, Alejandro Rivas, gerente de la Red Médica de emi Falck y faculty del Centro de Entrenamiento CEMI para Colombia de la American Heart Association.
Según el especialista, pequeños cambios en el estilo de vida pueden tener un impacto importante en la salud a largo plazo.
En este sentido, emi Falck reiteró su compromiso con la promoción del autocuidado y la educación en salud, con el objetivo de fomentar hábitos que ayuden a prevenir enfermedades crónicas y mejorar la calidad de vida de la población.
Hábitos diarios que ayudan a proteger los riñones
De acuerdo con emi Falck y autoridades sanitarias, adoptar hábitos saludables puede contribuir a reducir el riesgo de daño renal y mejorar la salud general.
Entre las principales recomendaciones se encuentran:
Mantener una buena hidratación: Consumir agua regularmente a lo largo del día ayuda a que los riñones eliminen toxinas de manera adecuada.
Reducir el consumo de sal y alimentos ultraprocesados: Una alimentación balanceada, rica en frutas y verduras, favorece la salud cardiovascular y renal.
Realizar actividad física de forma regular: Al menos 30 minutos diarios de ejercicio ayudan a controlar factores de riesgo como la obesidad y la hipertensión.
Controlar enfermedades crónicas: Las personas con diabetes o hipertensión deben mantener controles médicos periódicos y seguir los tratamientos indicados.
Evitar la automedicación: Algunos medicamentos pueden afectar la función renal cuando se utilizan sin supervisión médica.
