Redacción Código Salud
Bogotá.
La proteína suele relacionarse con atletas o con quienes buscan aumentar masa muscular en el gimnasio. Sin embargo, su papel en el organismo va mucho más allá. Este nutriente es fundamental para mantener la fuerza, la energía y el buen funcionamiento del cuerpo a lo largo de la vida.
Según la Dra. Krissy Ladner, directora de Desempeño Deportivo y Educación en Nutrición de Herbalife, el consumo adecuado de proteína es clave para quienes desean llevar una vida activa, incluso si no practican ejercicio intenso.
«El consumo constante de proteína cumple un papel central en el apoyo a un estilo de vida activo, ya sea para quienes entrenan con regularidad, se mantienen activos en el trabajo o simplemente buscan sentirse más fuertes y vitales».
Mucho más que músculo
La proteína aporta los llamados bloques de construcción que el cuerpo necesita para reparar y mantener el tejido muscular. Cada vez que realizamos una actividad física —desde caminar hasta cargar bolsas o subir escaleras— los músculos se someten a cierto nivel de esfuerzo.
Consumir suficiente proteína ayuda al organismo a recuperarse de ese estrés y a preservar la masa muscular, algo que con el tiempo contribuye a mantener la movilidad, la fuerza física y la salud metabólica.
Además, el músculo es un tejido metabólicamente activo. Esto significa que participa en la forma en que el cuerpo utiliza la energía. Mantener una buena masa muscular mediante una alimentación adecuada también puede favorecer un metabolismo más saludable y apoyar el control del peso.
No solo después de hacer ejercicio
Un error común es pensar que la proteína solo es necesaria después de entrenamientos intensos. En realidad, los especialistas recomiendan distribuir su consumo a lo largo del día.
Consumir proteína en varias comidas puede ayudar a preservar la masa muscular, mantener niveles de energía más estables y controlar mejor el apetito.
Las comidas que incluyen una cantidad adecuada de proteína suelen generar mayor sensación de saciedad y ayudan a evitar los picos y caídas de energía que pueden producirse cuando la alimentación se basa en exceso en carbohidratos refinados.
Fuentes de proteína que conviene incluir
La calidad y la variedad también son importantes. Existen muchas fuentes de proteína que pueden incorporarse fácilmente a la dieta diaria.
Entre las más recomendadas se encuentran:
Carnes magras
Pescado
Pollo o pavo sin piel
Huevos
Lácteos bajos en grasa
También existen buenas alternativas de origen vegetal, como:
Legumbres
Alimentos a base de soja
Frutos secos
Semillas
Cereales integrales
Combinar distintas fuentes ayuda a mejorar la calidad de la dieta y a cubrir mejor las necesidades nutricionales.
Sostener la masa muscular no solo mejora el desempeño físico. También permite mantener actividades cotidianas como subir escaleras, cargar compras o caminar con estabilidad.
Dra. Krissy Ladner, directora de Desempeño Deportivo y Educación en Nutrición de Herbalife. Compartir en X
