Redacción Código Salud.
Bogotá.
Durante años el helado ha sido considerado un alimento que debe consumirse con moderación, especialmente por su contenido de azúcar y grasa. Sin embargo, un estudio citado en un análisis publicado por The Atlantic ha despertado la curiosidad de varios investigadores.
La investigación, realizada en 2018 y liderada por el epidemiólogo Mark Pereira, de la Universidad de Harvard, encontró que consumir aproximadamente media taza de helado al día se asoció con un menor riesgo de desarrollar resistencia a la insulina, una condición que puede preceder a la diabetes tipo 2.
El hallazgo se observó principalmente en personas con sobrepeso, quienes también mostraron menor riesgo de problemas cardiovasculares.
Un resultado que desconcertó incluso a los investigadores
El propio Pereira ha reconocido que los resultados fueron sorprendentes y que, incluso después de repetir los análisis, no existe una explicación clara del fenómeno.
Entre las hipótesis que se han planteado están:
El índice glucémico del helado, que podría ser más bajo de lo esperado
La presencia de ciertos componentes de los lácteos, que podrían influir en el metabolismo.
Sin embargo, estas explicaciones todavía requieren más investigación.
Los científicos piden cautela
Otros expertos han recibido los resultados con escepticismo. El científico británico John Ford advirtió que este tipo de estudios no significa que el helado deba considerarse un alimento saludable o que su consumo prevenga la diabetes.
Los investigadores recuerdan que la relación encontrada es solo una asociación estadística, lo que significa que no demuestra que el helado sea la causa directa del efecto observado.
Por ahora, los especialistas insisten en que la prevención de la diabetes sigue dependiendo de factores bien conocidos, como:
Una alimentación equilibrada
Actividad física regular
Control del peso corporal
Reducción del consumo excesivo de azúcar.
El curioso hallazgo, sin embargo, ha abierto una nueva línea de investigación sobre el posible papel de los productos lácteos en la regulación del metabolismo.
