Redacción Código Salud
Bogotá.
Dormir mal dejó de ser un problema ocasional para convertirse en una realidad cotidiana en Colombia. De acuerdo con informes recientes sobre hábitos de descanso, los colombianos duermen en promedio 6 horas y 31 minutos por noche, muy por debajo de las 8 horas y 3 minutos que dicen necesitar para sentirse bien.
La diferencia es clara: el país vive una deuda de sueño de 1 hora y 33 minutos cada noche.
Para los especialistas de Cayre IPS, quienes conmemorarán este 13 de marzo el Día Mundial del Sueño, esta brecha no solo afecta la energía diaria, sino que también puede tener consecuencias importantes para la salud física y mental.
Dormir menos de 7 horas afecta la salud
Según la American Academy of Sleep Medicine y la Sleep Research Society, los adultos deben dormir al menos siete horas cada noche para mantener un estado de salud óptimo.
Dormir menos de ese tiempo de manera habitual se ha asociado con un mayor riesgo de:
Enfermedades cardiovasculares
Hipertensión arterial
Diabetes
Obesidad
Depresión
Deterioro cognitivo
Debilitamiento del sistema inmune
Cuando el descanso baja de seis horas por noche, los efectos pueden ser aún más evidentes, afectando la atención, la memoria, la toma de decisiones y el rendimiento durante el día.
Trastornos del sueño: un problema frecuente
La situación es especialmente preocupante si se tiene en cuenta que, según datos difundidos por instituciones de salud que citan a la Asociación Colombiana de Medicina del Sueño, cerca de 59 % de la población presenta algún trastorno del sueño, mientras que más del 40 % recurre a medicamentos para poder dormir.
Entre las alteraciones más frecuentes se encuentran:
Insomnio
Apnea obstructiva del sueño
Somnolencia diurna excesiva
Despertares frecuentes durante la noche
Muchas de estas condiciones pueden pasar años sin diagnóstico, lo que aumenta el riesgo de complicaciones.
Señales que pueden indicar un trastorno del sueño
Para los especialistas, algunos síntomas que suelen considerarse ‘normales’ pueden ser señales de alerta.
Entre ellos:
Ronquidos intensos
Pausas respiratorias durante la noche
Despertarse varias veces mientras se duerme
Dolor de cabeza al despertar
Somnolencia excesiva durante el día
Dificultad para concentrarse
“La deuda de sueño no se limita a sentirse cansado al día siguiente. Cuando dormir mal se vuelve rutina, el cuerpo deja de recuperarse adecuadamente y eso impacta funciones esenciales como la memoria, el estado de ánimo, el metabolismo y la salud cardiovascular”, advierte el equipo médico de Cayre IPS, institución especializada en diagnóstico y tratamiento de trastornos del sueño.
¿Se puede recuperar el sueño perdido?
Una duda frecuente entre los pacientes es si dormir más algunos días compensa la falta de descanso acumulada.
Aunque extender el sueño puede ayudar a reducir la somnolencia temporalmente, los especialistas advierten que no corrige por completo los efectos de una privación crónica de sueño.
Por esta razón, recomiendan:
Mantener horarios regulares de descanso
Evitar normalizar el mal dormir
Consultar con especialistas cuando los síntomas persisten
